Eso era mío.
lo que te regalaba era mío también.
y cada vez que algún otro aire lo roza, tengo sensación de frío en los codos
que se me pegan involuntariamente a la panza y otra vez dolor de dolor.
Eso era mío, yo pensaba en vos cuando te lo regalé y ahora está guardado en una parte tuya que ni podés ver. Ni yo sé dónde.
Pero te la quedaste vos,
y me dan ganas de comerme a mordiscones las 497 páginas del libro que estudié, para que al menos, esa sea la razón por la cual tengo un gusto amargo.
Autoliniers: 2014-10-18
Hace 11 años
